CODEINA.
Al igual que la morfina, la codeína es un alcaloide que se encuentra de forma natural en el opio. Puede presentarse bien en forma de cristales inodoros e incoloros, o bien como un polvo cristalino blanco. El origen de su nombre es de la raíz griega que significa " cabeza de adormidera ".
La codeína es un calmante similar a la morfina, pero muchos menos potente y con pequeños efectos sedantes. Se toma bien en forma de comprimidos, como jarabe para aliviar la tos, o por vía inyectada.
La codeína es útil para aliviar dolores moderados y tiene mucho menor riesgo que la morfina de provocar dependencia o efectos tóxicos. Si se instaura la adicción, mediante el uso prolongado de altas dosis, el síndrome de abstinencia resultante es menos severo.
Efectos secundarios:
Estreñimiento, náuseas, vómitos, vértigo y somnolencia.
Las dosis elevadas pueden producir inquietud y excitación.
En los niños puede provocar convulsiones.
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